Madrid: Feria de San Isidro, 1898

«Si sigo mirando van a dolerme los ojos. Las naranjas apiñadas parecen de fuego; los dátiles relucen como granates obscuros; como pepitas de oro los garbanzos tostados y los cacahuetes: en los puestos de flores no se ven sino claveles amarillos, sangre de toro, o de un rosa tan encendido como las nubes a la puesta del sol: las emanaciones de toda esta clavelería no consiguen vencer el olor a aceite frito de los buñuelos, que se pega a la garganta y produce un cosquilleo inaguantable. Lo dicho, aquí no hay color que no sea desesperado: el uniforme de los militares, los mantones de las chulas, el azul del cielo, el amarillento de la tierra, los tiovivos con listas coloradas y los columpios dados de almagre con rayas de añil… Y luego la música, el rasgueo de las guitarras, el tecleo insufrible de los pianos mecánicos que nos aporrean los oídos con el paso doble de Cádiz, repitiendo desde treinta sitios de la romería: ¡Viva España!»

Acabas de leer un fragmento de la novela Insolación de Emilia Pardo Bazán. Aunque este póster de Ricardo Summers es de 1949, la historia de Pardo Bazán está ambientada en el año que la escribió: 1898. Y se basa en su apasionada y secreta relación con Benito Pérez Galdos, de la que han trascendido algunos detalles eróticos.

La reconocida escritoria se permitió el «lujo» de amar apasionadamente a un hombre que no era su marido en una época en que la sociedad veía con malos ojos el deseo sexual femenino.

Portada de la novela Insolación de Emilia Pardo Bazán. En promoción los días 19, 20 y 21 de noviembre con un descuento del 25% en Amazon. Un libro muy divertido ambientado el el Madrid más castizo.

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