Génesis

Naya Lys teje historias entre la luz y la sombra, entre el humor y el misterio.

Génesis es un viaje por los confines del cosmos donde la imaginación no tiene límites.

Con un ingenioso humor que te sacará carcajadas y una profundidad emocional que te hará reflexionar, estos relatos celebran la diversidad, la creatividad y el poder del espíritu humano. Prepárate para sumergirte en un festín literario que desafiará tus expectativas y te dejará maravillado ante las posibilidades infinitas de un universo paralelo.

LA AUTORA

Naya Lys nació en el seno de una familia de humildes artistas en una ciudad costera donde el rumor del mar se mezcla con los susurros del viento. Desde temprana edad, su nombre, Naya («la guía» o «la sabia» en sánscrito), parecía predestinarla a una vida de exploración y descubrimiento, en permanente conexión con el mundo que la rodeaba y con su innata capacidad para desentrañar los misterios del universo a través de la escritura.

La infancia de Naya estuvo marcada por largas horas perdidas en las bibliotecas, donde se sumergía en las páginas de libros antiguos y en los relatos de civilizaciones olvidadas. Fue allí donde encontró un refugio para su curiosidad insaciable y donde las semillas de su pasión por la escritura fueron sembradas.

A medida que crecía, el significado de su nombre se manifestaba en sus relatos, actuando como una brújula que la guiaba a través de los laberintos de la imaginación. Por eso sus historias, tejidas con maestría, exploran las profundidades del alma humana y los límites de la realidad, ofreciendo al lector un viaje hacia lo desconocido.

El apellido de Naya, Lys, añade otro matiz a su identidad literaria. «Lys», que en francés significa «lirio», evoca la imagen de una flor delicada que florece en medio de la oscuridad. Para Naya, el lirio simboliza la belleza que puede surgir incluso en los momentos más sombríos, por esos sus escritos reflejan esta dualidad entre la luz y la oscuridad, entre la esperanza y la desesperación.

Naya Lys es una voz única en el mundo de la literatura. Desafiando las convenciones y explorando nuevos territorios narrativos, con una profundidad emocional y una creatividad audaces, nos recuerda que en toda oscuridad siempre hay una luz que guía nuestro camino.

Puedes conseguir el libro aquí.

Huesos de albaricoque

El atardecer dibuja sombras alargadas en la Reserva Natural del África subsahariana. Me hago una visera con las manos. Ahí está, la jirafa blanca, la última superviviente de su especie.

Un sonido agudo rompe el silencio de la sabana. Una mancha roja en la piel nívea del animal. Un grito ahogado, el mío. Furtivos. El culatazo de un rifle. Mi cabeza se apaga.

Despierto de noche, sobre un jergón, en una cabaña iluminada por un candil. Tengo una mordaza y ataduras en pies y manos. Una mujer bantú, sentada en una banqueta, me da la espalda. Intento captar su atención con sonidos guturales. Me ignora. O quizá solo escuche los golpes de su martillo. Sobre una mesa de madera la mujer destroza huesos de albaricoque, de forma mecánica, como si trabajara en una fábrica, durante horas. Cuando mi cabeza está a punto de estallar se detiene. Camina hacia mí con el martillo. En su mirada hay rabia. Cierro los ojos en un acto reflejo: no ocurre nada. Cuando los abro la veo moler con un mortero los trozos de los huesos. Quiero que pare. No soporto más ese ruido incesante.

Me incorporo a duras penas sobre el jergón. Examino el corte sangrante de mi brazo derecho, sobre él hay unos hilos finos, entretejidos. ¡Es una tela de araña! Observo el resto de mi cuerpo. Tengo telarañas en los pies, en el cuello, en los lóbulos de las orejas. Intento quitármelas de allí adonde llegan mis manos atadas. “Don´t do it!” (¡No lo hagas!), grita la mujer a la vez que aparta mis manos de mi cara. “La telaraña es antiséptica”, continúa en mi idioma, “tiene propiedades bactericidas y fungicidas, muy útiles para las heridas. Eres bióloga, deberías saberlo”. “No lo soy, soy veterinaria”, le responde mi mente, pues sigo amordazada. La mujer suspira. “Duérmete de una vez, Helen”, me dice antes de darme de nuevo la espalda. Me vence el sueño a pesar del constante repiqueteo del martillo.

Me despierta un olor a muerte, y a carne quemada. Es de día, y en el suelo brilla la lechosa piel de la jirafa. Los mosquitos revolotean sobre los desperdicios de sus entrañas. La bantú arroja el polvo de los huesos a una olla hirviendo. Remueve el contenido y después me quita la mordaza y me desata. “Ayúdame a escapar”, le suplico. No contesta. Me trae un cuenco con agua y unos albaricoques antes de reanudar la molienda.

Me vuelve loca el estruendo del martillo sobre el hueso. Agarro a la bantú por el cuello e intento estrangularla. Ella me golpea con la herramienta. Me tambaleo. Antes de desmayarme la oigo, una vez más, triturar los huesos.

Estoy sola en la cabaña cuando recobro el conocimiento. Corro hacia la puerta. La abro y veo a la bantú con la cabeza abierta. “Me he equivocado”, susurra. “Debería haberte dejado escapar. Así habrías sido tú la muerta. Ahora serás la cocinera”, dice cayendo de rodillas al suelo. “No dejes de moler”, sus ojos desorbitados se clavan en los míos. “¿Por qué?”, le pregunto. Sonríe como respuesta, mientras un hilillo de sangre escapa de la comisura de sus labios. “Soy bióloga, y botánica. Trabajaba en la Reserva. Te enviaron para sustituirme cuando desaparecí”, aclara con voz entrecortada. “Necesitarás cien huesos, Helen. Menos de esa cantidad no los matará. Solo les causará dolor de estómago y de cabeza, vómitos y diarrea. Piensan, por suerte para ti, que los ha intoxicado la carne de jirafa. Nunca antes habían probado la blanca. Pero han sido los huesos de albaricoque. Las semillas de su interior liberan cianuro si se machacan.”

La mujer bantú cierra los ojos para siempre. Le quito el vestido antes de enterrarla donde crecen los albaricoques silvestres. Regreso a la cabaña, me siento en la banqueta y aplasto huesos hasta que la sangre brota de mis dedos.

La novia roja y el mal del Caribe

Consigue aquí la novela.

Una novela de misterio, pasión y aventuras. ¿Te atreves a descubrir la leyenda de Ziza?

La novia roja y el mal del Caribe es la esperada segunda parte de la saga Ojalá me ames, que comienza con el libro de relatos Ojalá me ames :Tres décadas de amor y desamor y continúa con la primera novela El don más codiciado del mundo.

SiNOpsis

Alma escribe el libro El dominio de las pasiones en respuesta al mensaje de Abril. En un paraje solitario de la sierra madrileña, Carmen reúne a familiares y amigos en plena pandemia de la COVID-19 para tratar de averiguar el paradero de su hija. Allí saldrá a la luz una historia sorprendente sobre el origen de Ziza y se revelarán los misterios ocultos en El don más codiciado del mundo.



FRAGMENTO DE LA NOVELA

«Desde que Paquita me habló de Cozumel, la isla se adhirió a mi piel como un tatuaje. No podía desprenderme de ella, ni siquiera cuando mi labor de costurera requería mi máxima atención. Al despertar me asomaba a la ventana y, en lugar de las cuatro palmeras raquíticas que adornaban la avenida, veía enormes cocoteros brillando bajo el sol. Desayunaba bizcochos dorados como las arenas del mar y un zumo turquesa dulcísimo, mezcla de arándanos con papaya y otras frutas tropicales. En momentos nostálgicos arramplaba con todas las botellas de zumo disponibles en el supermercado y regresaba a casa, rauda como un leopardo, a llenar la bañera con el líquido azulado. A veces, incluso, sacaba a mis peces naranjas del acuario y los arrojaba al néctar de la bañera; algunos, pobres, perecían al instante y ascendían a la superficie, donde flotaban como nenúfares.»

¿Por qué leer La novia roja y el mal del Caribe?

  • Es una historia humana, dura, sentimental y emotiva. Una historia original e inolvidable.
  • Mezcla diversos géneros: romance, aventura, misterio, acción, intriga…
  • Te identificarás con alguno de sus personajes.
  • Viajarás a lugares exóticos de México e Italia.

Si te gusta María Dueñas, Megan Maxwell, Paloma Sánchez-Garnica, Luz Gabás o Isabel Allende, disfrutarás con la saga Ojalá me ames.

Sonia Rosado (Madrid, 1976) es periodista. Ha escrito el libro de relatos cortos OJALÁ ME AMES como apertura de la saga familiar del mismo nombre. EL DON MÁS CODICIADO DEL MUNDO es la primera novela de esta saga y LANOVIA ROJA Y EL MAL DEL CARIBE la segunda. Sonia Rosado también es autora del prólogo y del relato corto La resurrección de la nueva edición de la novela Insolación de Emilia Pardo Bazán.

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Consigue aquí la novela.

Ruta literaria «Emilia Pardo Bazán»

Para celebrar el centenario del fallecimiento de Emilia Pardo Bazán, este mes de diciembre puedes disfrutar de un recorrido teatralizado por el centro de Madrid visitando los lugares más emblemáticos en la vida de esta escritora, novelista, periodista, dramaturga, editora, poetisa, catedrática y crítica literaria. Una mujer, en definitiva, de gran capacidad intelectual y pionera además en la lucha por la igualdad de las mujeres

«Madrid es audaz, jaranero y curioso»

Emilia Pardo Bazán

¿En qué consiste la Ruta?

De la mano del historiador y guía turístico, Juan Carlos González, uno de los artífices de esta ruta histórico-literaria, viajarás atrás en el tiempo para transitar por los lugares en los que vivieron la autora y algunos de sus personajes literarios. Te encontrarás con la propia Emilia en distintos momentos de su vida e identificarás los escenarios relacionados con su biografía así como de alguna de sus obras. 

Visitarás e inmortalizarás la estatua de Emilia Pardo Bazán, descubrirás la casa de San Bernardo de Doña Emilia, la Universidad Central donde fue nombrada catedrática o la calle de la Palma en donde se producían sus citas amorosas y clandestinas con Benito Pérez Galdós. 

Paradas en la Ruta

  1. Escultura de Emilia Pardo Bazán (frente al palacio de Liria).
  2. Plaza de Casto Plasencia.
  3. Calle San Bernardino.
  4. Plaza del Conde de Toreno. 
  5. Calle San Bernardo.
  6. Calle Tres Cruces. 
  7. Calle del Pez.
  8. Calle de la Palma.
  9. Plaza del 2 de Mayo.
AmarantaMunana
La actriz Amaranta Munana dando vida a Emilia Pardo Bazán

Consejos antes de realizar la Ruta de Emilia Pardo Bazán

Para disfrutar plenamente de este recorrido literario es recomendable conocer los datos más relevantes de la biografía de Emilia Pardo Bazán y haber leído por ejemplo sus novelas Morriña e Insolación, cuya acción transcurre en Madrid.

¿Cuándo y cómo puedo hacer la Ruta de Emilia Pardo Bazán?

La próxima convocatoria será este domingo 12 de diciembre de 2021. 

  • La actividad se realiza aproximadamente dos veces al mes en sábados/domingos, festivos o vísperas en abierto, y también, para grupos previa petición. Puedes inscribirte aquí.
  • Hora: 11 h.
  • Precio: 12€.
  • Duración: unas 2 horas y media aproximadamente.
  • 30% de descuento con Carnet Joven.
  • 10% de descuento con carnets (ISIC, Student, Alberguista, Amigos de
  • Cervantes)
  • Incluye: visita guiada + representada + documentación + sorpresas + seguro de responsabilidad civil.
  • Punto de encuentro: Escultura de Emilia Pardo Bazán (frente al palacio
    de Liria) en Calle Princesa. Metro: Ventura Rodríguez.
  • Punto de llegada: Plaza del Dos de Mayo.

La Habana invisible

¿TE GUSTA LA HABANA?

Si hacemos esta pregunta a los turistas nos sorprenderá escuchar que a algunos les encanta pero que a otros les horroriza. Y es que esta ciudad es así, porque La Habana, de buenas a primeras, te seduce o te produce rechazo, todo depende de quién mire y cómo se mire. Así que para formarte tu propia opinión necesitas ir allí y empaparte del ambiente, o puedes también leer mi novela 😉 El don más codiciado del mundo.

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¿CÓMO ES LA HABANA?

Os ilustro con unas cuantas fotografías.

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Pasear por La Habana Vieja produce la sensación de vivir en otra época. El tiempo parece haberse detenido en ella anclándola en la década de los cincuenta del siglo pasado, pero en lugar de conservar el esplendor de esos años el abandono ha sumido a esa parte de la ciudad en una dolorosa decadencia, como si acabase de sufrir el efecto devastador de una guerra. Se cae a pedazos.

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Sus calles están sucias y llenas de zanjas, las aceras son desiguales y hay muchos edificios sostenidos por andamios para evitar su caída. La mayoría de las viviendas presentan un aspecto ruinoso, con fachadas descoloridas, agujereadas, surcadas por enormes desconchones que parecen piel que se cae a tiras.

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Algunos bloques, roídos por inmensos socavones, parecen a punto de derrumbarse, por eso impacta tanto ver gente asomada a las ventanas y ropa tendida en los balcones. Solo se salvan de esta miseria varios monumentos o edificios de la época colonial bien conservados debido a su carácter turístico o gubernamental.

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El Capitolio, icono arquitectónico por excelencia, es quizá el edificio más imponente. Y por supuesto los hoteles, algunos enclavados en edificios históricos, se mantienen en óptimas condiciones. Los hay incluso que podrían calificarse de un lujo indignante por encontrarse en medio de tanta pobreza. El contraste con las viviendas erigidas alrededor es tan grotesco que da vergüenza alojarse en ellos.

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En cuanto a los automóviles, la mayoría son demasiado antiguos, como los añejos Cadillacs, que circulan llenos de abolladuras y de parches de pintura cientos de veces retocada. Y es que, con libretas de racionamiento y sueldos que en ocasiones no llegan ni a los diez euros mensuales, los cubanos se arreglan como pueden. Muchos habaneros intentan sacar provecho de los turistas, a los que ofrecen todo tipo de servicios, como circuitos turísticos, taxis, o restaurantes. Servicios todos ellos ilegales, al margen de la gestión del estado.

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De modo que, por ejemplo, el viajero corre el riesgo de pactar un precio para un determinado recorrido en coche de caballos y que el conductor a la mitad le deje tirado; que uno de esos supuestos taxistas le pida un adelanto para gasolina para que el precario motor pueda arrancar; que le lleven al corral de una casa particular donde han montado un restaurante que sirve productos del mercado negro, mientras una banda local que pide propina toca sus canciones con el canto del gallo de fondo. La picaresca no tiene límites: hay pintores que te persiguen y te hacen retratos que no has pedido; ni tampoco edad: señoras de setenta años o más se disfrazan con vestidos afrocubanos y turbantes en la cabeza para posar ante las cámaras de los viajeros más inocentes, que deben pagar después su buena disposición a dejarse fotografiar.

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Otra «costumbre» local es la de la venta de puros falsos. Los ofrecen más baratos porque según ellos algún familiar los «saca» de la fábrica donde trabaja, cuando en realidad están elaborados en sus casas con hojas secas de plátano. Pero la práctica diaria más rentable, si sale bien, es la de cambiar a los visitantes incautos los pesos cubanos (CUP), la moneda nacional, por pesos cubanos convertibles (CUC), la moneda utilizada por los extranjeros. Les convencen de que tienen el mismo valor, pero no es así, ya que un peso convertible ―equivalente a un dólar― son unos veinticinco pesos cubanos.

Sin embargo, a pesar de la falta de libertad y la escasez de bienes y recursos, los cubanos tienen un carácter abierto y alegre digno de admiración. Les gusta disfrutar de la vida al aire libre, del baile, de la fiesta, y por supuesto del sexo.

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¿Y A TI? ¿LA HABANA TE ENCANTA O TE HORRORIZA?

Espero que el post os haya resultado útil a la hora de decantaros, o no, por Cuba, y más en concreto por La Habana, como destino de vuestras próximas vacaciones. Y si decidís ir,  que el respeto y la solidaridad sean vuestras máximas. Yo volvería sin dudarlo. Mientras vosotros lo pensáis yo me voy a «subir la radio», que bailar nunca está de más.

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Empieza a leer «El don más codiciado del mundo»


EL DON MÁS CODICIADO DEL MUNDO

SONIA ROSADO

ENTREVISTA

SONIA ROSADO

«Todos queremos que nos amen, de una forma u otra. Es la esencia humana»

La escritora nos habla de la saga OJALÁ ME AMES


POR VENUS SÁNCHEZ lectora2020.video.blog @lecthoracompulsiva


En «Ojalá me ames» encontramos una serie de historias y fragmentos de poesía con un nexo en común: el amor y el desamor. Historias que se relacionan entre sí a través de sus personajes, con humor, pasión, sexo y mucho más.

¿Por qué decidiste usar el pseudónimo “La Paciencia Marchita”?

La primera vez que pensé en este término fue realizando la investigación sobre la historia del pueblo saharaui, que lleva más de cuarenta años luchando por recuperar su país. Hay que tener mucha paciencia para resistir sus condiciones de vida sin renunciar al activismo pacífico. Pero en más de una ocasión los jóvenes han reclamado volver a la guerra, de ahí el término “la paciencia marchita”. Además, si piensas en el desierto en el que viven… Allí todo está marchito. En cuanto a la adopción del término como mi pseudónimo, es porque mi paciencia también está “marchita”. Por mucho que te esfuerces es muy difícil vivir solo del periodismo y/o de la escritura. Los últimos trabajos periodísticos que he realizado me ha costado mucho trabajo cobrarlos, y el invierno pasado me negué a “colaborar” con un periódico. Por supuesto colaborar significa no recibir remuneración por tu trabajo.

¿Empezaste a escribir por vocación o por diversión?

Siempre me ha gustado escribir, y leer. Empecé a escribir poesías y cuentos con solo seis o siete años.

¿Por qué te decantaste por la escritura? 

Creo que es algo que llevo en los genes. Es una necesidad creativa.

“Ojalá me ames” es un canto hacia todas las formas de amar, ¿Qué te llevó a escribirlo?

El amor es universal, y una presencia constante en nuestras vidas, porque todos queremos que nos quieran, de una forma u otra. Es la esencia humana. Tenemos la necesidad de que nos amen, y no solo de manera romántica o sexual. Todas las clases de amor son importantes: el amor paternal, el fraternal, el filial o la amistad, e incluso, para muchos, el deseo de notoriedad. Compruébalo con estas sencillas preguntas: ¿Qué buscas tú en las redes sociales? ¿Quieres destacar? ¿Quieres sentirte especial? ¿Quieres que te admiren? Sea cuales sean tus respuestas, no me digas que no quieres que te amen…

¿Se vive de la misma forma un amor romántico que un amor sexual? 

Yo no denominaría amor a una relación puramente sexual. Puedes tener sexo sin que exista ningún vínculo emocional. Sin embargo el amor romántico te “ata” a una persona. Es una verdadera obsesión, a veces incluso peligrosa para uno mismo, porque en ese estado eres incapaz de identificar una relación dañina, o te niegas simplemente a reconocerla. 

¿Por qué te decantaste por hacer varios relatos cortos en vez de una historia continuada?

En realidad OJALÁ ME AMES es una especie de presentación de las historias que voy desarrollando en profundidad en las novelas que iré publicando a continuación. La primera, El don más codiciado del mundo, antes de que finalice el verano.

Aparte de la escritura también tienes un blog donde pones poemas, ¿De qué tratan?

Solo un par de poemas, de momento. Tratan sobre experiencias vitales.

¿Eres más de prosa o de lírica?

De prosa poética.

Eres periodista y escritora, ¿Cómo compaginas ambas actividades?

Ahora mismo no trabajo como periodista, pero es muy difícil compaginar ambas cosas. El periodismo no tiene horarios, a veces debes trabajar de madrugada, fines de semana, festivos…

¿Cuáles son los aspectos que más te gustan de tus actividades?

Me gusta mucho la investigación previa, sobre todo si conlleva viajar. Y de la publicación de libros me gusta todo el proceso, desde la redacción hasta la edición y promoción.

¿Qué géneros te gustaría tratar en una futura obra?

El histórico. También la crónica.

¿Tienes más proyectos en activo aparte de los ya mencionados?

Las siguientes novelas de la saga. Y además estoy pensando en escribir al mismo tiempo, poco a poco, un libro de cuentos o leyendas, inspirados en hechos reales.

¿Dónde se puede conseguir tu libro?

En físico solo en Amazon. En formato ebook puedes adquirirlo en Amazon Kindle, Kobo y Barnes and Noble.

¿Dónde pueden encontrarte mis lectores?

Los lectores pueden saber de mí y estar informados de mis actividades en el blog, en IG como @lapacienciamarchita y en Facebook como La paciencia marchita.

El don más codiciado del mundo

Si ya has leído el libro de relatos OJALÁ ME AMES (en caso contrario pincha aquí) y has quedado poderosamente atraíd@ por los personajes y la intrínseca realidad de sus respectivas historias, ahora puedes disfrutar también de EL DON MÁS CODICIADO DEL MUNDO, la primera novela de la saga.

SINOPSIS

Alma, poseedora de un increíble don, ve peligrar su vida. Gente muy poderosa la busca para utilizar sus habilidades en beneficio propio. Por eso decide desaparecer sin dejar rastro, no solo para salvarse ella, sino también para alejar el mal de sus seres queridos. Pero su familia no se resigna a perderla. Sin saber si está viva o muerta, pasan diez años tratando de encontrarla, con todas las precauciones, pues en la era digital, donde todos podemos ser espiados y controlados y el correo postal es susceptible de ser confiscado, temen revelar a los enemigos su paradero. Hasta que Carmen, la madre, idea un sistema de comunicación. Conociendo la pasión de su hija por las novelas, encarga la escritura de la historia familiar utilizando el diario de Alma y los testimonios de familiares y amigos. El libro, que deciden titular «Si la muerte es la nada» tiene por tanto este propósito: enviar un mensaje a Alma.

Alma es una mujer aturdida, invadida por su historia, una mujer rota por el pasado. La opresión del ambiente en el que vive llena cada uno de los espacios, la atmósfera viciada la envuelve. La guía el amor, llevándola hasta personas oscuras por callejones sucios. La pasión la consume, y solo ve una luz pequeña a la salida del túnel. La enfermedad que muestra la muerte, y la búsqueda de la cura por cualquier medio, la arrastran hasta los bajos fondos de las ciudades y relaciones, siempre con las ansias de vida como bandera.

FRAGMENTOS DE LA NOVELA

«He escrito esta novela solo para encontrarte. Porque nadie sabe dónde estás. Hay quien dice que nos cuidas desde el más allá. Pero yo sé que estás viva. Perdóname por investigar tu vida, por entrevistar a familia y a amigos […] Perdóname por desvelar secretos, mentiras, engaños, por convertir en palabras los sentimientos, los tuyos, los míos, los de todos […] Esta novela es para ti, Alma, para que en ella puedas reconocerte, y reconocernos, en cada letra de cada página, por si llega a ti tan solo un fragmento o, por si en el caso de que nunca llegues a leerla, alguien algún día pueda contarte el argumento, y con ello, sin saberlo, te relate tu propia historia. Ojalá comprendas, por fin, que puedes regresar a casa.»

«Alma, has encontrado la fuerza para viajar, a pesar de cómo te sientes, a pesar de lo que sientes. Has encontrado la fuerza para imponerte, para volver a ser tú, porque has dejado de ser tú, hasta tal punto que deseas secretamente que te arranquen la cabeza, con saña.

Pides que la golpeen, que la trituren, que la quemen, que la entierren, así estás de atormentada. Necesitas una nueva cabeza, sólida y resistente, inmune al influjo aturdidor de estúpidas pasiones. Ya no quieres tu cabeza, sólida y resistente, inmune al influjo aturdidor de estúpidas pasiones.

Hasta que tomas conciencia de que debes salir de ese embobamiento irracional, de ese atontamiento carnívoro que te oprime, porque otra persona, más merecedora de ello, necesita de toda tu energía.

Parodójicamente ves la salvación en otro veneno. Coges un avión y te largas.

Ojalá comprendas, por fin, que puedes regresar a casa.»

¿Cómo conseguir EL DON MÁS CODICIADO DEL MUNDO?

Está disponible en AMAZON. Permanece atent@ a mis publicaciones y podrás adquirir el libro con una oferta especial.

OJALÁ ME AMES: el libro de relatos

Es el libro de apertura de la saga. En él conocerás a los personajes y sus respectivas historias. Y si te quedas con ganas de más puedes leer también las siguientes novelas de la saga: El don más codiciado del mundo y La novia roja y el mal del Caribe.

Seducción, pasión, intriga, aventura, misterio, e incluso humor, son los ingredientes principales de estos relatos cortos donde los protagonistas luchan por la conquista del ser amado. Todos ellos viven por amor, sufren por amor, traicionan por amor, e incluso matarían o morirían por amor, por todas las formas de amor. Por el filial, por el fraternal, por el sexual, y sobre todo por el romántico, esa adictiva droga, ese virus pasional, que puede dinamitar la felicidad. Carmen y Laura ven sus vidas lastradas por la ausencia de sus seres queridos, Aziz reniega de su religión, Alma quiere que le arranquen la cabeza, Ángel combate el desamor como un guerrero solidario y Mariví guarda un oscuro secreto. «¡Ojalá me ames!», «¡Ojalá algún día me ames!», es su grito de guerra y su más íntimo deseo.

Los lectores han dicho…

«Escrito con un gusto exquisito que te hace devorar cada página como si no hubiera un mañana, una narración hermosa.»

«Las historias y el estilo poético arrebatador de la autora enganchan desde el principio.»

«Lectura fresca ideal para reflexionar sobre el poder del Amor.»

«Como la vida misma. Breve pero intenso.»

¿Cómo conseguir OJALÁ ME AMES?

  • AMAZON (formato ebook y papel)
  • Solicitándolo en el e-mail lapacienciamarchita@gmail.com

Reseñas en blogs

Reseñas en IG

El pasado de Aziz


Cuando sus ojos morunos se topan por primera vez, en La Habana, con los bucles pelirrojos, la mirada ámbar, los pómulos rosados y la hermosa comisura de unos labios rojos coloreados por una mordida de preocupación, EL AMOR DE AZIZ se dispara. Ella es española, y su nombre: Alma.

—¿Qué significa Aziz?

―Hombre invencible y poderoso.

―¿En serio? ―Alma esboza una sonrisa irónica. Él se inclina hacia ella, hasta rozar con la boca la punta de su nariz. El aroma natural del árabe es el de las palmas datileras, dulce como el fruto y fresco como las hojas, y a Alma le resulta acogedor como un oasis en medio del desierto.

―¿Te burlas de mí, señorita?

―Por supuesto que no ―aparta el rostro avergonzada―. Pero dime, ¿cuál es tu historia?

La infancia

Zahra se ha levantado temprano para ordeñar la única oveja de la familia, regalo de uno de los vecinos del campamento de refugiados. El frío del alba estremece sus huesudas carnes, protegidas tan solo por el tejido de su melhfa y el grueso collar que adorna su piel morena bajo ella.

De vuelta al interior de la jaima sus manos infantiles agitan un cuenco grande de leche para obtener mantequilla, mientras sus grandes ojos negros vigilan atentos el menor movimiento de su hermano pequeño Aziz, que descalzo y semidesnudo, a pesar de la baja temperatura, da volteretas sobre la estera que cubre la arena. Su madre, Salka, prepara el té del desayuno con aire cansado, porque la guerra le roba noche tras noche el sueño, pues piensa a todas horas en el regreso de su marido y de sus dos hijos mayores; cincela en su memoria su recuerdo, una y otra vez, hasta más de cien veces al día, para no olvidar sus rasgos, para no olvidar el vigor de sus hijos y la mirada sabia de su marido; cuando cierra los ojos los ve salir de entre las dunas, caminando hacia ella vestidos con pantalones de guerrillero, el fusil al hombro y el turbante amarillo enrollado al cuello; muchas otras veces ve solo a su marido, con un elzam negro que cubre su cabeza y su rostro dejando solo al descubierto sus ojos, surcados de profundas arrugas, marcas indelebles similares a las líneas definidas por el paisaje de dunas.

Un grito desgarrado desvía la mirada de Zahra del cuerpecito escuálido de su hermano al rostro agrio y demudado de Salka, cuya mano ajada y temblorosa ha dejado caer la tetera al suelo para llevársela al corazón. El líquido caliente se esparce por la estera alcanzando uno de los piececitos del niño, que llora desconsolado aferrado a la melhfa de su madre. « ¿Qué te pasa madre?» «Hija, siento adentro de mí, no sé cómo, pues no puedo explicarlo, que algo malo, algo terrible le sucede a uno de tus hermanos», sigue con la mano en el pecho, en el lugar del corazón». « ¿Pero qué dices madre…?» «Espera Zahra, veo sus ojos… claros… sí, no me cabe duda, a tu hermano mayor le acecha el demonio.»

La adolescencia

A Aziz le pica la garganta, le cuesta respirar. Necesita a su madre, necesita de su abrazo y de su protección, pero no sabe dónde está. Y ahora su hermana Zahra le resguarda debajo de una acacia, un refugio tonto ante las bombas que caen del cielo. Quiere llorar, pero no lo hace. Su padre antes de marchar a la guerra le dijo que debía ser fuerte, que debía de cuidar de su madre y de su hermana. Pero él solo tiene siete años, y está viendo llover fuego, sangre, y pedacitos de gente. Aziz despierta de esta pesadilla, fruto del recuerdo de una vívida experiencia, a la vez que el sol abre sus ojos y calienta la arena escarchada. La luz baña la tierra seca y colorea las dunas bajas. La brisa crea el sonido metálico de las llantas colgadas en los barrios de la wilaya. Los animales se desperezan en sus corrales, el gallo canta, la cabra bala. La calidez del día es un huésped bienvenido dentro de las congeladas jaimas y los fríos muros de adobe de las casas. El agua comienza a hervir en las teteras mientras el pan se cuece en los hornos de gas. Los niños se levantan para asistir al colegio y las mujeres se preparan para realizar las tareas domésticas o para ir a sus respectivos trabajos en la escuela, en el centro de salud, o en los talleres de confección. Los hombres atienden su comercio, su ganado, o también su trabajo, aunque la mayoría son militares, porque allí no hay nada mejor que hacer que pensar en el futuro, un futuro cada vez más  amenazado por la sombra de una nueva guerra. Aziz piensa si podría ser como ese médico italiano, que ayuda a sanar los ojos de un niño, castigados por el viento y la arena, y a paliar la anemia de una mujer embarazada, a atajar o mitigar los males del desierto: asma, bronquitis, diarreas, bocio, fiebres, anemia, quemaduras del sol, malnutrición, deshidratación y todos los problemas en general derivados del castigo del sol, de la mala calidad del agua y de una alimentación pobre en verduras y frutas. Aziz piensa también si podría ser profesor, como el español que da clases de pintura en la escuela, y responde con paciencia a los niños que le hacen preguntas insólitas, porque muchos no saben dibujar el mar, ni los prados, ni las flores, ni las aves. Solo los que pasan los abrasadores meses de verano en España con familias de acogida, gracias al programa Vacaciones en Paz, conocen estas maravillas de la naturaleza y pueden hablar de la sensación de bañarse en la playa, de caminar por el campo, de oler las flores o de escuchar el canto de los pájaros. Aziz piensa, por último, si podría viajar a Cuba, la opción, sin duda, más difícil de tomar, ya que, aunque tiene las mayores ventajas, tiene también los mayores inconvenientes, pues los niños saharauis que estudian en la isla pasan allí más de una década, y al finalizar los estudios universitarios deben regresar a Argelia. El choque cultural con Cuba es impactante, allí aprenden a bailar salsa y a disfrutar de la libertad sexual. Las chicas usan minifaldas y bikinis y se echan novio, y algunos hombres tienen hijos con mujeres cubanas sin estar casados, algo impensable en la cultura saharaui; todo lo que en la isla se aprende es una falta de respeto para su religión. Luego viene el drama de abandonar para siempre a la pareja o a la familia cubana para volver al Sáhara. Y aclimatarse de nuevo a la vida en los campamentos es demasiado difícil, hay quien necesita muchos meses, otros nunca se habitúan. Además la carrera estudiada en Cuba no es útil en todos los casos, lo cual es muy frustrante, porque hay licenciados o ingenieros que acaban realizando tareas menores, muy por debajo de su cualificación. Aziz finalmente se decantará por esta última opción, no sin haber antes recapacitado. Se hará del Frente Polisario, acompañará a los activistas y asistirá a eventos de interés, cuya información reportará a la radio y a la televisión de la RASD. Viajará y gozará de cierta libertad, y lo mejor: disfrutará de las mujeres. Aunque de ellas no se pueda enamorar.