Rincones de Granada IV: Tetería Kasbah

Imprescindible en Granada degustar la enorme variedad de tés que puedes encontrar en tiendas especializadas y en teterías. Yo he disfrutado sobre todo el popular té rojo de la tetería Kasbah, situada al inicio del barrio del Albaicín. Un lugar mágico que te transporta a los palacios de los califas.

El Té Rojo Mil Flores es de color cobrizo. Tiene un sabor terroso, suave y floral. Es un potente antioxidante y estimulante, ayuda a reducir el colesterol y la grasa en sangre. Está compuesto por dos fermentaciones diferentes de té rojo, flores de aciano, cártamo y pétalos de girasol.

Rincones de Granada III: las Cuevas del Sacromonte

El mar Mediterráneo era conocido por los árabes como Al-barh al-abyad,  el mar blanco, pero no por el color de sus aguas sino por el color de sus orillas, o más concretamente por el blanco de los pueblos y ciudades que lo rodeaban.

Desde hace miles de años los habitantes de las orillas del Mediterráneo han usado la cal para pintar y construir sus viviendas por sus ventajosas propiedades. La cal da estabilidad a los suelos húmedos y refleja la luz proporcionando una luminosidad que evita el calentamiento de los muros. La cal es asimismo un potente desinfectante, pues elimina los hongos y otros organismos de las paredes. Como higienizante la cal controla las infecciones y reduce la propagación de patógenos. Y en la agricultura se usa como fertilizante y corrector del pH. Además su propiedad higroscópica permite el traspaso del vapor de agua y da confort térmico a las estancias interiores o viviendas, lo que la hace idónea para pintar el interior de las cuevas del Sacromonte.

La cal se obtiene cuando la roca caliza se extrae de la cantera  y se cuece a unos 900° centígrados. Tras la cocción la roca caliza se vonvierte en cal viva y se libera CO2. Después se procede al «apagado» de la cal sumergiéndola en el agua. La reacción química que se produce aumenta la temperatura del agua hasta el punto de ebullición. Finalizado este proceso la cal ya puede utilizarse con seguridad.

Rincones de Granada II: La catedral

El arquitecto Diego de Siloé concibió en el siglo XVI el interior del templo con una luminosidad desbordante. El color blanco, rara vez utilizado en este tipo de edificaciones, responde a motivos higiénicos, estéticos y simbólicos relacionados con la limpieza, con la combinación de colores blancos, grises y dorados y con la pureza del espíritu y la divinidad.

La luz natural desciende desde los altos ventanales, logrando un sereno ambiente diáfano, envolviendo naves y pilastras hasta llegar a un pavimento que se asemeja a un tablero de ajedrez.