Naya Lys teje historias entre la luz y la sombra, entre el humor y el misterio.
Génesis es un viaje por los confines del cosmos donde la imaginación no tiene límites.
Con un ingenioso humor que te sacará carcajadas y una profundidad emocional que te hará reflexionar, estos relatos celebran la diversidad, la creatividad y el poder del espíritu humano. Prepárate para sumergirte en un festín literario que desafiará tus expectativas y te dejará maravillado ante las posibilidades infinitas de un universo paralelo.
LA AUTORA
Naya Lys nació en el seno de una familia de humildes artistas en una ciudad costera donde el rumor del mar se mezcla con los susurros del viento. Desde temprana edad, su nombre, Naya («la guía» o «la sabia» en sánscrito), parecía predestinarla a una vida de exploración y descubrimiento, en permanente conexión con el mundo que la rodeaba y con su innata capacidad para desentrañar los misterios del universo a través de la escritura.
La infancia de Naya estuvo marcada por largas horas perdidas en las bibliotecas, donde se sumergía en las páginas de libros antiguos y en los relatos de civilizaciones olvidadas. Fue allí donde encontró un refugio para su curiosidad insaciable y donde las semillas de su pasión por la escritura fueron sembradas.
A medida que crecía, el significado de su nombre se manifestaba en sus relatos, actuando como una brújula que la guiaba a través de los laberintos de la imaginación. Por eso sus historias, tejidas con maestría, exploran las profundidades del alma humana y los límites de la realidad, ofreciendo al lector un viaje hacia lo desconocido.
El apellido de Naya, Lys, añade otro matiz a su identidad literaria. «Lys», que en francés significa «lirio», evoca la imagen de una flor delicada que florece en medio de la oscuridad. Para Naya, el lirio simboliza la belleza que puede surgir incluso en los momentos más sombríos, por esos sus escritos reflejan esta dualidad entre la luz y la oscuridad, entre la esperanza y la desesperación.
Naya Lys es una voz única en el mundo de la literatura. Desafiando las convenciones y explorando nuevos territorios narrativos, con una profundidad emocional y una creatividad audaces, nos recuerda que en toda oscuridad siempre hay una luz que guía nuestro camino.
A comienzos de verano estaba entusiasmada ante la inminencia de un viaje a la paradisiaca República Dominicana, donde quería ambientar mi próxima novela. Tenía un plan establecido: investigar, recopilar información, hacer un montón de fotos, hablar con los lugareños, promocionar también mi libro La novia roja y el mal del Caribe y de paso… ¿casarme? Pero todo sale mal desde el principio, y las prioridades cambian. Una vez allí lo importante es «sobrevivir», superar las vicisitudes diarias: saqueo en el aeropuerto, timadores en el hotel, choque de embarcaciones, policía escoltándonos con el arma, intento de robo en moto, explotación infantil, intoxicación alimentaria, tormenta tropical susceptible de convertirse en huracán… En fin, que nada sale como yo esperaba.
Olvidé, o quizá no tuve en suficiente consideración, que el Tercer Mundo no es Disneyworld. Tampoco leí las recomendaciones del Ministerio de Asuntos Exteriores: «En los últimos meses se han incrementado los asaltos a mano armada y los homicidios, sobre todo en las grandes ciudades. Es conveniente seguir unas elementales reglas de prudencia como no transitar por zonas aisladas y oscuras, no utilizar servicios de transporte público que no estén perfectamente identificados, extremar las precauciones cuando se utilizan cajeros instalados fuera de las entidades bancarias, no llevar grandes cantidades de dinero en efectivo, no hacer ostentación de objetos de valor, etc. Se debe tener en cuenta que es relativamente habitual el porte de armas de fuego».
Viaje a Punta Canaes la crónica de un viaje, tan accidentado como inolvidable, donde relato en clave de humor mis propias vivencias y las de otros viajeros seducidos por un destino idílico no exento de peligros.
Son vampiros sexuales en La Habana. Su tela de araña son sus cuerpos bellos, esculpidos y cuidados con una admirable pulcritud. Se visten con ropas ajustadas, las faldas redondeando las nalgas, los senos turgentes bajo blusas escotadas, las camisas sin mangas que marcan el contorno de los músculos y los jeans a la altura de la ilíaca. Su provocación nada tiene de elegante, porque son animales puramente sexuales que viven de los instintos carnales, de los sucios deseos de los polvos de una noche, de los encuentros casuales donde imperan las maneras vulgares y un lenguaje lúdico erótico contrario a la galantería, la caricia, el coqueteo, la ternura o el enamoramiento.
Si hacemos esta pregunta a los turistas nos sorprenderá escuchar que a algunos les encanta pero que a otros les horroriza. Y es que esta ciudad es así, porque La Habana, de buenas a primeras, te seduce o te produce rechazo, todo depende de quién mire y cómo se mire. Así que para formarte tu propia opinión necesitas ir allí y empaparte del ambiente, o puedes también leer mi novela 😉 El don más codiciado del mundo.
¿CÓMO ES LA HABANA?
Os ilustro con unas cuantas fotografías.
Pasear por La Habana Vieja produce la sensación de vivir en otra época. El tiempo parece haberse detenido en ella anclándola en la década de los cincuenta del siglo pasado, pero en lugar de conservar el esplendor de esos años el abandono ha sumido a esa parte de la ciudad en una dolorosa decadencia, como si acabase de sufrir el efecto devastador de una guerra. Se cae a pedazos.
Sus calles están sucias y llenas de zanjas, las aceras son desiguales y hay muchos edificios sostenidos por andamios para evitar su caída. La mayoría de las viviendas presentan un aspecto ruinoso, con fachadas descoloridas, agujereadas, surcadas por enormes desconchones que parecen piel que se cae a tiras.
Algunos bloques, roídos por inmensos socavones, parecen a punto de derrumbarse, por eso impacta tanto ver gente asomada a las ventanas y ropa tendida en los balcones. Solo se salvan de esta miseria varios monumentos o edificios de la época colonial bien conservados debido a su carácter turístico o gubernamental.
El Capitolio, icono arquitectónico por excelencia, es quizá el edificio más imponente. Y por supuesto los hoteles, algunos enclavados en edificios históricos, se mantienen en óptimas condiciones. Los hay incluso que podrían calificarse de un lujo indignante por encontrarse en medio de tanta pobreza. El contraste con las viviendas erigidas alrededor es tan grotesco que da vergüenza alojarse en ellos.
En cuanto a los automóviles, la mayoría son demasiado antiguos, como los añejos Cadillacs, que circulan llenos de abolladuras y de parches de pintura cientos de veces retocada. Y es que, con libretas de racionamiento y sueldos que en ocasiones no llegan ni a los diez euros mensuales, los cubanos se arreglan como pueden. Muchos habaneros intentan sacar provecho de los turistas, a los que ofrecen todo tipo de servicios, como circuitos turísticos, taxis, o restaurantes. Servicios todos ellos ilegales, al margen de la gestión del estado.
De modo que, por ejemplo, el viajero corre el riesgo de pactar un precio para un determinado recorrido en coche de caballos y que el conductor a la mitad le deje tirado; que uno de esos supuestos taxistas le pida un adelanto para gasolina para que el precario motor pueda arrancar; que le lleven al corral de una casa particular donde han montado un restaurante que sirve productos del mercado negro, mientras una banda local que pide propina toca sus canciones con el canto del gallo de fondo. La picaresca no tiene límites: hay pintores que te persiguen y te hacen retratos que no has pedido; ni tampoco edad: señoras de setenta años o más se disfrazan con vestidos afrocubanos y turbantes en la cabeza para posar ante las cámaras de los viajeros más inocentes, que deben pagar después su buena disposición a dejarse fotografiar.
Otra «costumbre» local es la de la venta de puros falsos. Los ofrecen más baratos porque según ellos algún familiar los «saca» de la fábrica donde trabaja, cuando en realidad están elaborados en sus casas con hojas secas de plátano. Pero la práctica diaria más rentable, si sale bien, es la de cambiar a los visitantes incautos los pesos cubanos (CUP), la moneda nacional, por pesos cubanos convertibles (CUC), la moneda utilizada por los extranjeros. Les convencen de que tienen el mismo valor, pero no es así, ya que un peso convertible ―equivalente a un dólar― son unos veinticinco pesos cubanos.
Sin embargo, a pesar de la falta de libertad y la escasez de bienes y recursos, los cubanos tienen un carácter abierto y alegre digno de admiración. Les gusta disfrutar de la vida al aire libre, del baile, de la fiesta, y por supuesto del sexo.
¿Y A TI? ¿LA HABANA TE ENCANTA O TE HORRORIZA?
Espero que el post os haya resultado útil a la hora de decantaros, o no, por Cuba, y más en concreto por La Habana, como destino de vuestras próximas vacaciones. Y si decidís ir, que el respeto y la solidaridad sean vuestras máximas. Yo volvería sin dudarlo. Mientras vosotros lo pensáis yo me voy a «subir la radio», que bailar nunca está de más.
Imprescindible en Granada degustar la enorme variedad de tés que puedes encontrar en tiendas especializadas y en teterías. Yo he disfrutado sobre todo el popular té rojo de la tetería Kasbah, situada al inicio del barrio del Albaicín. Un lugar mágico que te transporta a los palacios de los califas.
El Té Rojo Mil Flores es de color cobrizo. Tiene un sabor terroso, suave y floral. Es un potente antioxidante y estimulante, ayuda a reducir el colesterol y la grasa en sangre. Está compuesto por dos fermentaciones diferentes de té rojo, flores de aciano, cártamo y pétalos de girasol.
El mar Mediterráneo era conocido por los árabes como Al-barh al-abyad, el mar blanco, pero no por el color de sus aguas sino por el color de sus orillas, o más concretamente por el blanco de los pueblos y ciudades que lo rodeaban.
Desde hace miles de años los habitantes de las orillas del Mediterráneo han usado la cal para pintar y construir sus viviendas por sus ventajosas propiedades. La cal da estabilidad a los suelos húmedos y refleja la luz proporcionando una luminosidad que evita el calentamiento de los muros. La cal es asimismo un potente desinfectante, pues elimina los hongos y otros organismos de las paredes. Como higienizante la cal controla las infecciones y reduce la propagación de patógenos. Y en la agricultura se usa como fertilizante y corrector del pH. Además su propiedad higroscópica permite el traspaso del vapor de agua y da confort térmico a las estancias interiores o viviendas, lo que la hace idónea para pintar el interior de las cuevas del Sacromonte.
La cal se obtiene cuando la roca caliza se extrae de la cantera y se cuece a unos 900° centígrados. Tras la cocción la roca caliza se vonvierte en cal viva y se libera CO2. Después se procede al «apagado» de la cal sumergiéndola en el agua. La reacción química que se produce aumenta la temperatura del agua hasta el punto de ebullición. Finalizado este proceso la cal ya puede utilizarse con seguridad.
Fotografía: vista de la Alhambra (al fondo) desde el barrio del Albaicín.
Granada, en el sureste de Andalucía, nos brinda numerosos rincones secretos: bellezas naturales, paisajísticas y arquitectónicas. En Granada, la última ciudad «reconquistada» por los Reyes Católicos a los árabes, el legado morisco de la Alhambra nos transporta al pasado, a un lugar de cuentos, mitos y leyendas.
Vista del Albaicín desde la Alcazaba de la Alhambra.
Visitando la Alhambra entendemos la pena de Boabdil, último sultán del reino nazarí, por tener que abandonar para siempre su palacio, construido por sus antepasados doscientos años atrás.
Rincones y jardines de los Palacios Nazaríes y del Generalife
Mitos y leyendas
Corría el año 1492, y Boabdil, tras la entrega de las llaves de la ciudad, salió por la puerta principal de la Alhambra, situada en la Torre de los Siete Suelos, pidiendo que esa puerta se cerrase y que nunca más fuera utilizada. Su deseo se respeta hasta hoy, por lo que la Puerta de los Siete Suelos permanece siempre cerrada.
Boabdil partió con su séquito hacia un destierro impuesto en la zona de las Alpujarras. Cuando llegó a la última loma desde la que se divisa la Alhambra, a unos 12 kilómetros al sur, se detuvo. Y observando por última vez el que había sido su hogar dijo: «Hasta siempre patria de mi alma. Hágase pues la voluntad de Alá». A lo que su propia madre, la sultana Aixa al-Horra contestó: «Llora como mujer lo que no has sabido defender como un hombre». Hoy, ese lugar, a 865 m de altitud en la Villa de Otura, se llama Puerto del Suspiro del Moro.
Cuadro de Manuel Gómez Moreno: Salida de la familia de Boabdil de Granada (1880). MUSEO DE BELLAS ARTES (Palacio de Carlos V, dentro de la Alhambra)
El Palacio de San Martín, construido en el siglo XIX y declarado Bien de Interés Cultural, fue la sede de la primera embajada de Estados Unidos en España. Hoy, reconvertido en hotel, es un enclave perfecto en el centro histórico de Madrid (a solo 300 metros de la Puerta del Sol) para visitar la Plaza Mayor, el Palacio Real, la Catedral de la Almudena, el Campo del Moro, el Monasterio de las Descalzas Reales, el Jardín de las Vistillas… Además es un lugar maravilloso para inspirarse y escribir. En él he ideado el ambiente misterioso de Ziza, el cual descubriréis en mi próxima novela.
«Sería un buen paraíso si Dios hiciese otra tentativa»
José Saramago
A un paso de Lisboa, enclavada entre las cumbres del Monte de la Luna, Sintra es una ciudad mágica. Su hechizo te envuelve nada más llegar. Estás en otra época, en otro tiempo. Lo que contemplan tus ojos, atónitos, es el sueño hecho realidad de los reyes y masones que habitaron la villa, tallando su impronta en cada uno de sus jardines y piedras.
Cuenta la leyenda que en sus montes los celtas celebraban ceremonias druídicas y que, desde la prehistoria, se rendía culto a la luna, de ahí el nombre Monte da Lua. La práctica de estos ritos llenaron los paraje de magia y supersticiones. Se dice, de hecho, que de las montañas manan energías telúricas y espirituales.
La aureola de enigma y misterio que rodea a Sintra, unida a la belleza de su naturaleza salvaje y sus edificios románticos, ha sido el acicate de muchos músicos y literatos. Richard Strauss, Hans Christian Andersen y Lord Byron, entre otros, encontraron en esta asombrosa villa la inspiración para componer algunas de sus obras.
PALÁCIO DA PENA
Unregalo de amor de Fernando II para su esposa, la reina María II de Portugal
Tras la niebla, con las últimas brumas disipadas, un palacio colorido de torres almenadas se alza en lo alto de la sierra como en un cuento de hadas. Es el Palácio Da Pena, fruto de la genialidad creativa de Fernando II, mezcla de estilos manuelino y morisco. A su alrededor exuberantes jardines, con más de quinientas especies arbóreas procedentes de todo el mundo, conforman un parque natural de una belleza inusitada.
QUINTA DA REGALEIRA
En el corazón de la ciudad, el Palácio e Quinta da Regaleira oculta el misterio de la masonería y los símbolos templarios. El brasileño Carvalho Monteiro hizo de este palacio su propio templo masónico, contratando al arquitecto Luigi Manini para que transformara el palacio y el bosque que lo circundaba. Inspirándose en la Divina Comedia de Dante construyeron un entramado de sinuosos caminos, colinas, y grutas que hacen referencia a las dificultades del Mundo y la bajada a los Infiernos.
La quinta terminó de construirse en 1910, agrupando los estilos gótico, románico, renacentista y manuelino. En la parte más alta de la casa, una torre octogonal se abre a la terraza de la biblioteca, donde se experimentaba la alquimia.
Símbolos de la Luna, la Tierra y el Sol se encuentran repartidos por toda la finca, conviviendo con las estatuas de los dioses greco-romanos, obra del escultor José da Fonseca.
El paraje oculta grutas secretas, galerías subterráneas, lagos, cascadas y pozos utilizados para celebrar los ritos de iniciación masónicos.
Uno de los pozos iniciáticos del rito masón. Simboliza la Muerte, y desciende lentamente (el descenso es el Purgatorio) hasta las grutas que interconectan toda la quinta (el Infierno). Su fondo, recubierto de mármol, luce la cruz templaria debajo de la mística rosa de los vientos.
Si ya has leído el libro de relatos OJALÁ ME AMES (en caso contrario pincha aquí) y has quedado poderosamente atraíd@ por los personajes y la intrínseca realidad de sus respectivas historias, ahora puedes disfrutar también de EL DON MÁS CODICIADO DEL MUNDO, la primera novela de la saga.
SINOPSIS
Alma, poseedora de un increíble don, ve peligrar su vida. Gente muy poderosa la busca para utilizar sus habilidades en beneficio propio. Por eso decide desaparecer sin dejar rastro, no solo para salvarse ella, sino también para alejar el mal de sus seres queridos. Pero su familia no se resigna a perderla. Sin saber si está viva o muerta, pasan diez años tratando de encontrarla, con todas las precauciones, pues en la era digital, donde todos podemos ser espiados y controlados y el correo postal es susceptible de ser confiscado, temen revelar a los enemigos su paradero. Hasta que Carmen, la madre, idea un sistema de comunicación. Conociendo la pasión de su hija por las novelas, encarga la escritura de la historia familiar utilizando el diario de Alma y los testimonios de familiares y amigos. El libro, que deciden titular «Si la muerte es la nada» tiene por tanto este propósito: enviar un mensaje a Alma.
Alma es una mujer aturdida, invadida por su historia, una mujer rota por el pasado. La opresión del ambiente en el que vive llena cada uno de los espacios, la atmósfera viciada la envuelve. La guía el amor, llevándola hasta personas oscuras por callejones sucios. La pasión la consume, y solo ve una luz pequeña a la salida del túnel. La enfermedad que muestra la muerte, y la búsqueda de la cura por cualquier medio, la arrastran hasta los bajos fondos de las ciudades y relaciones, siempre con las ansias de vida como bandera.
FRAGMENTOS DE LA NOVELA
«He escrito esta novela solo para encontrarte. Porque nadie sabe dónde estás. Hay quien dice que nos cuidas desde el más allá. Pero yo sé que estás viva. Perdóname por investigar tu vida, por entrevistar a familia y a amigos […] Perdóname por desvelar secretos, mentiras, engaños, por convertir en palabras los sentimientos, los tuyos, los míos, los de todos […] Esta novela es para ti, Alma, para que en ella puedas reconocerte, y reconocernos, en cada letra de cada página, por si llega a ti tan solo un fragmento o, por si en el caso de que nunca llegues a leerla, alguien algún día pueda contarte el argumento, y con ello, sin saberlo, te relate tu propia historia. Ojalá comprendas, por fin, que puedes regresar a casa.»
«Alma, has encontrado la fuerza para viajar, a pesar de cómo te sientes, a pesar de lo que sientes. Has encontrado la fuerza para imponerte, para volver a ser tú, porque has dejado de ser tú, hasta tal punto que deseas secretamente que te arranquen la cabeza, con saña.
Pides que la golpeen, que la trituren, que la quemen, que la entierren, así estás de atormentada. Necesitas una nueva cabeza, sólida y resistente, inmune al influjo aturdidor de estúpidas pasiones. Ya no quieres tu cabeza, sólida y resistente, inmune al influjo aturdidor de estúpidas pasiones.
Hasta que tomas conciencia de que debes salir de ese embobamiento irracional, de ese atontamiento carnívoro que te oprime, porque otra persona, más merecedora de ello, necesita de toda tu energía.
Parodójicamente ves la salvación en otro veneno. Coges un avión y te largas.
Ojalá comprendas, por fin, que puedes regresar a casa.»
¿Cómo conseguir EL DON MÁS CODICIADO DEL MUNDO?
Está disponible en AMAZON. Permanece atent@ a mis publicaciones y podrás adquirir el libro con una oferta especial.